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Hoy

6:50. 7:10. 7:15. Basta. Ducha. Zapatos. ¿Zapatillas? Zapatillas. Café. Para llevar. Bondi. $11,80. BermúdezMaipúLugones. Spotify. Zzz... Alem. Humberto Primo. Parada, por favor. Tacos sobre el asfalto. Garrapiñada. Bocinas. Verde.  Hola Ari. Ascensor. Piso 6. Buen día. Marcado como leído. Marcado como leído. Marcado como leído. Excel. Números, números, números. Plata, plata, plata. Chau, hasta mañana. 4-2. Campeones olímpicos. Piel de gallina. Desde afuera de un bar. Aula 208. Anarquismo. Socialismo. Sindicalismo. 1890. UCR. RocaSarmiendoAvellaneda. Así. Todo junto. Como un versito. ¿Alguna pregunta? 21:02. Tumulto. Panfletos. "Macri gato". Qué frío. Independencia. 9 de Julio. Congreso. ¿Te busco hija?  Fondo a la derecha. Ventana. El papel de Macri gato. Al dorso, esto.

La imbecilidad, al palo

“Algunas mujeres necesitan ser violadas para tener sexo”. “Es una aberración de la ley que si una pendeja de 16 años con la concha caliente quiere coger con vos, vos no te la puedas coger” Sí. Son extractos de la charla completa. Y si, también está sacado de contexto. Pero al fin y al cabo estas fueron las palabras de Gustavo Cordera durante una charla en TEA el pasado lunes 8 de agosto. En el mundo, 1 de cada 3 mujeres fue víctima de violencia física o sexual. En Argentina, muere una mujer cada 30 horas por femicidio. Los datos hablan por sí solos. Las repudiables declaraciones del ex líder de La Bersuit, se dieron en el marco de la escuela de periodismo Tea. Cordera fue como invitado a un ciclo de entrevistas que se realiza todos los lunes con el fin de que los alumnos tengan un acercamiento periodístico a una “personalidad” de la cultura. Los dichos se hicieron públicos cuando uno de los estudiantes compartió una nota en Facebook respecto a la entrevista. Gustavo Cord...

Carta para Sofi

El olor era el mismo. Ese que me pone la piel de gallina y me lleva al 2004 en tres segundos. En realidad es el olor que tienen todos los velorios. Olor a flores frescas, pero concentrado, olor a corona de flores. Olor a corona de flores de velatorio. Y con él, casi como adjunto, me representa el olor a la muerte. Olor a tristeza. Olor a llanto pegajoso de calor. Te vi ahí parada al lado de Marcos y me vi. Me vi a mi después de tanto dolor. Con tu pelo corto y rubio despeinado que tan lindo te queda, parecías más allá de todo. Sé cuánto te debe doler la partida de tu abuelo, pero también sé que ese dolor no te paraliza. Después de haber vivido situaciones como las que nos tocaron a las dos, la muerte de un abuelo parece algo natural. O al menos a mi me parece. Solo quería decirte lo feliz que me hace verte bien, tan llena de arte y sentimiento. A mi me salvó escribir. Aunque no se si llegue algún día, al menos me llevó a tener paz. Seguí así de linda So, que arriba tenem...

Una idea cualquiera

Domingo. Otra vez. Vos. Y esta cuestión de puntuación.

Pesadilla de una noche de tormenta

Era viernes, y a pesar de la humedad y la lluvia, el aire olía más que nunca a fin de semana. Cumplías años y esa noche lo festejabas en mi casa. ¿Te acordás como te tuve que insistir? Decías que no, que quedaba mal, que era de poco caballero. Pero  te encantaba cumplir años, y yo lo sabía. Vinieron todos tus amigos, mis amigas, tus primos, los míos. Lo hicimos en el patio, al borde de la pileta, y no sé si tu sonrisa era más grande que la mía o al revés. Qué lindo te reías, sobre todo con una o dos copas de alcohol encima. En un momento me senté y vi en una sola imagen cómo todos bailaban, cantaban, se reían. No podrías haber pedido un momento más perfecto. Hasta que pasó. Primero un estruendo hizo estallar unos vasos de vidrio que aguardaban todavía vacíos sobre la mesa. Nadie lo notó. Agapornis sonaba mas fuerte. Fui a buscarte porque algo me inquietó y te encontré charlando con mis amigas. Y entonces otra vez. Pero esta vez todos lo advirtieron. Alguien b...

Gol

Apareciste como aparecen las cosas cuando uno no las busca. Y me hiciste acordar como era eso de reír sin razón ni tristeza. Solo reír. Porque si. Porque por qué no.  Me acomodaste el corazón cuando ya se había acostumbrado a la incomodidad, y resucitaste mi sonrisa más profunda, la más genuina, la que te sale desde el alma.  Me gustas. Vos. Y todavía más nos gusto, los dos. Juntos. Metiste un gol de media cancha al minuto y medio de juego, y me dejaste medio estúpida, medio dada vuelta en este  partido (ojalá) interminable.

Un sueño azul y un par de lucecitas

Ojalá alguna lucecita brille en tu cielo de allá. Y en tu cielo de acá. Y en todos tus cielos. Y ojalá que esa lucecita sea azul. Porque el azul es el color de los sueños, pero no de cualquier sueño, sino de los más profundos, de esos que bucean en lo más hondo de nuestro océano existencial, esos sueños que de tan simples a veces resultan efímeros, casi tontos. Sueños azules. Una hilera de luces de navidad cuelga de un techo. Son lucecitas y no son del todo de navidad. Así: "lucecitas"; porque en diminutivo combinan mejor con Buenos Aires y con una noche de verano. Con las estrellas que no le temen a la tormenta, y con el vidrio verde de una cerveza ya vacía hace rato, con los mosquitos y con un acorde que se escapa de alguna ventana. Alguien en la ciudad de tatúa la palabra soltar , y ya no sé si me parece una boludez. Porque solté y vinieron un par de buenas. Un grillo le canta a la luna que no salga el sol. Y yo te canto a vos. Para que busques una lucecita po...

No olviden

"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). No leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión . La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor, son cosas que nos mantienen vivos ." La sociedad de los poetas muertos. 

Ese mito barato

Anoche una amiga me preguntó si estaba escribiendo. Le dije que no, que ando con poco tiempo, y en seguida la conversación volvió a su cauce normal: hockey, chicos, estudios, anécdotas de sábado por la noche. Pero hoy me puse a pensar en su pregunta. Quizá un poco porque llueve, quizá un poco porque es domingo y la sociedad pareciera que nos empuja a deprimirnos y ponernos algo introspectivos. No es que ahora sí haya encontrado el tiempo para escribir, de hecho tengo una pila de libros esperándome a mi lado, pero hoy siento la necesidad imperiosa de escribir. O escribirle. No importa si es basura, si es cliché o literariamente mediocre. Hoy quiero escribir para mí. O para él. Qué se yo. Lo que más bronca me da es que en realidad nunca empezó y entonces nunca terminó. Nunca supe cómo decirle a eso que pasaba porque no era nada. O mejor dicho, era justamente eso, la nada misma. {Hay una canción flotando por algún lado que dice que "amar, a veces, puede ser imaginar alg...

Orgasmo intelectual

Hay días en los que me siento completa. Pero hay otros días en los que miro tus fotos, y me acuerdo que en realidad estoy un poco vacía. Me regalaste un mundo que no conocía, y me quitaste la posibilidad de sentirme bien en éste que vivo. Vos. Vos con tus teorías que me dejaban al borde del colapso mental.  No te culpo. Para ser sincera, es lo mejor que me pasó hasta ahora.